Nadie tiene el derecho o la
prerrogativa de sacar de quicio a ningún ciudadano o ciudadana por el simple
hecho de haberse presentado a unas elecciones que, todos los candidatos que optan
a ser elegidos, saben que pueden configurar un campo político muy contrario a
sus expectativas.
Todavía no entiendo cómo tienen
la desfachatez de tratar al electorado
de esta forma. Cómo pueden despreciar a cualquier elector, contribuyente “paganini”,
votara a quien votara, agrupándolos en progresistas, retrógrados, perroflautas,
castizos, constitucionalistas, antiespañoles, antidemocráticos, indecentes,
regresivos, por no decir ilusos, imbéciles
e idiotas. Indecencia
Incapaces de abandonar sus posturas
radicales y personales le imputan al electorado todos los males de esta nuestra
España. Pero, ¿qué les hemos hecho nosotros? ¿Qué sucede, que les hemos metido
el voto doblado y escuece? ¿Qué los teníamos tan mimados y consentidos y que,
ahora que realmente necesitamos personas que se pongan al frente, que den un
paso por delante de los demás y den la cara, nos ningunean y buscan su propio
beneficio? Está más que comprobado que la educación en este país no ha
funcionado nunca y ahora pagamos la novatada de la indiferencia. Insensatez.
Yo no soy constitucionalista pero
acepto que nuestra constitución es una muy buena Carta Magna que ha servido
para aunar voluntades e intereses y vertebrar una sociedad plural y democrática
y que, es tan abierta, que cabe todo el progreso que nosotros nos queramos
atribuir.

La constitución no tiene la culpa
de que la educación en España se haya manipulado continuamente según los
vientos políticos. Han sido los diferentes gobiernos de toda tendencia que han
sido incapaces de consensos verdaderos y estables para cimentar la formación integral
de toda nuestra juventud. Estulticia
La constitución no tiene la culpa
de la corrupción endémica. Han sido los sucesivos gobiernos que no han
elaborado las leyes necesarias para evitarla. Está visto que nadie se tira
piedras sobre su propio tejado. Siempre he mantenido que los partidos políticos
son empresas privadas que se mantienen con dinero público. Y como cualquier empresa
buscan sus propios beneficios. La glotonería es enfermiza. Zampabollos.
La constitución no tiene la culpa
de los problemas territoriales que han surgido en España. Ha sido el mal
desarrollo de todos los estatutos de autonomía guiados por el egocentrismo
frentista y por ensoñaciones de reinos de taifas. La financiación nunca debería
haber sido un problema si los que han gobernado y gobiernan hubieran buscado el interés general donde
todos ceden en busca de una sociedad más justa e igualitaria. Creo que para eso
fueron elegidos. Pelillos a la mar.
La constitución no tiene la culpa
de las desigualdades que se han creado y
apoyado.
La constitución no tiene la culpa
de haber construido obras faraónicas para satisfacer el ego de sus
patrocinadores. Boato
La constitución no tiene la culpa
de la indiferencia, cohecho, intrigas, malversación, …

La única culpa que atribuyo a la constitución
es
el permitir que la incompetencia de, el egoísmo de y el odio de, puedan ser capaces de acabar con ella. Cría cuervos y… al final sólo quedará un cuento.